Gabinete de cascajo

Directores de dudoso perfil, o que dobletean, o que torcieron la realidad para ser contratables. Otros simplemente heredados de un periodo con el que, se dijo, se buscaba romper. Mucho cascajo en el gabinete de Celaya, y no sabemos muy bien porqué pasa esto, si a juzgar por el tráfico vehicular al mediodía, aquí lo que sobra es gente.

Siempre habrá una maroma para tener algo qué contestar ante los medios, pero ante la lenta rueda de la historia no hay maroma que valga, ni chango viejo que se la aprenda. Habrá qué ver cuál es la del Contralor, aunque sea por puro deporte, porque aunque prospere la impugnación que trae encima, la cuestionada 4T no ha llegado al lentísimo Poder Judicial y probablemente cuando se desahogue este entuerto ya haya otro contralor, en otro trienio.

Los Independientes junto con Morena y el regidor del Verde han puesto en entredicho desde el principio la capacidad del  gabinete: en octubre señalaron perfiles inadecuados, y más recientemente perfiles que dobletean, los nombres y pecados los puede usted leer por todos lados.

Seguramente en su momento esos nombramientos también causaron luchas intestinas en el blanquiazul, pero estaban empezando y había que apechugar, después de todo, todo olía a nuevo, todo era posible; los humanos siempre estamos esperando un futuro mejor. Pero en esta novela nomás no llega ese futuro de marras y las vigas del cabildo andan crujiendo.

Precisamente sostener “al precio que sea” el modelo del barco le está costando a Acción Nacional la unidad, que ya trae votos divididos desde la última sesión de Ayuntamiento, es decir, a menos de un año de haber comenzado, y no parece que la cosa vaya a mejorar.

Los que saben dicen que el pasado precabildo, al que no asiste la fracción opositora, hubo tonos de voz alzados contra Rebeca Lomelín, por haber puesto en peligro la pequeña cantidad de 5 millones de pesos para becas y en general por el cutre manejo de la Comisión de Educación que tiene a bien presidir.

Más hacia atrás, Lomelín desató unos dimes y diretes por supuestas inasistencias de la pejista Bárbara Varela, asunto que trascendió a una filtración la semana pasada en contra de Varela, cosa que desató una guerra de solicitudes de acceso a la información que no puede traer nada bueno a la hora de reflejar el ausentismo blanquiazul, y los dedos panistas deben andar señalando nuevamente a Lomelín como la que empezó todo “en un momento de pasión”.

Demos más marcha atrás. Hace un año o poco más, Ramón Lemus entonces presidente creó una comisión especial para el proyecto Celaya Iluminado, debido a la rebatinga entre miembros del cabildo que ya veían su agosto en la licitación. Dicha licitación tuvo que privatizarse y ser pasada a manos de un particular, y darle la comisión especial al edil de Movimiento Ciudadano. Con esta movida de escenario Ramón perdería para siempre a Adriana Audelo, y pareciera que al mismo tiempo comenzó el camino para que la hoy síndico llegara al equipo elvirista. La pasada sesión de Ayuntamiento votó en contra de una propuesta de la presidenta. Otra decepción para Paniagua.

Ojalá la presidenta ponga orden, porque cuando le va mal a ella le va mal a Celaya, y quienes habitamos esta Ciudad, que se inunda a la menor llovizna, esperamos exactamente lo contrario.

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