La nave del olvido

En esta ciudad a nadie le gusta eso de vivir en el 2019, es un año muy feo, usted lo sabe, por eso los actores políticos prefieren subirse a la muy cantada nave del olvido y mejor mantener los ojos en el 2021, porque aunque nadie sabe si para ese año Celaya va a seguir existiendo, estoy seguro de que aquí se hacen elecciones porque se hacen, aunque los partidos tuvieran qué recurrir a la casi nunca usada práctica de traer gente de otro lado. La lucha por el poder es algo que ni las mortandades detienen.

Lo pasado pasado

Para esto del famoso “veintiuno” las estrategias del blanquiazul más que estrategias parecen estertores, Juan Manuel Oliva ya pisa tierras cajeteras para operar la resucitación y los diputados desfilan frente a los líderes rurales para hablarles mal de “el Peje”.

No abundaré en porqué están prendidas las luces rojas para los panistas, usted, su cuadra, su colonia sabe porqué, y si tiene algún negocio o tortillería pues lo sabe con mayor razón, así que no repararé en esa parte.

Juan Manuel Oliva trata de emular al Cid Campeador y hacer que el muerto, sostenido con palitos sobre el jamelgo, gane batallas. Este operador añejo -con todo su genio que no se le niega- no ha podido dejar un legado que camine por sí mismo, siempre tiene qué venir a volver a levantar el papalote, esta vez con más de un año de anticipación. Debe ser frustrante, los cuadros nuevos están muy nuevos, y los cuadros viejos están muy tallados, si hablamos de panismo puro.

Hablarán entonces de ese panismo mixto, ese PAN más laxo en lo que significa “ser de este lado”, tiene más baraja, nomás que es la baraja que los tiene donde están. Muy difícil situación, pero todo tiene solución, excepto la muerte. Por cierto ¿Ya mencioné los estertores?

Buenos días amor

Muy informada quizá porque se avienta “la mañanera” diario y para ayudar en la noble causa de conservar la plaza, asistida por la siempre hacendosa gente de Desarrollo Social y Secretaría de Ayuntamiento de Celaya, la diputada Saraí Núñez ha acudido a la Presidencia Municipal, a la reunión catorcenal de los delegados rurales.

Casualmente algo que no hacen diputados de otros partidos. No se ensucia la zapatilla para ir a Los Huesos, no, mejor agarra a todos los delegados juntitos a puerta cerrada con ayuda de trabajadores municipales, donde informa algún avance pero Núñez Cerón aprovecha principalmente para hablar mal del actual presidente de la República al que ni siquiera se refiere por su nombre sino con apodos. Porque el panismo todo lo puede, incluso trasgredir los límites de la ética en pos de una patria ordenada y generosa. No vaya usted a creer que esto es a todas luces un acto partidista en un inmueble público en horario laboral. No.

Se espera en la siguiente catorcena a Paulo Bañuelos, el gallo de muchos, pero no de la antes mencionada, por cierto.

El amor acaba

Del otro lado del cuadrilátero están los empresarios, afines y conexos. Esta clase de políticos es muy peculiar porque todo el tiempo se comportan como si supieran cómo deben hacerse las cosas pero siempre que las hacen dejan a Celaya peor de lo que estaba.

Conscientes de que el dinero es un pasaporte con el que pueden crear incluso complejos planes “multi partido” o mejor, sin partido, son capaces de sondear estratagemas que pueden combinar a Javier Mendoza o Fernando Bribiesca con Morena y el Verde, lo mismo que aliar al PAN con toda la chiquillada en torno a un Mauricio Usabiaga, por citar teorías conspiranóicas escuchadas aquí o allá.

Audaces componendas que siempre terminan dando al traste el día del registro ante el IEEG, cuando solo les queda apoyar al único que sí haya levantado la mano de verdad, casi siempre uno que nunca pensaron desde el principio.

Siempre le pasa igual al empresariado local. Como con Honda, pensaron -y declararon hasta la náusea- que iban a ser sus proveedores principales y nanais, ni los birlos les encargaron, desde Asia ya venía amarrado y embalado ese negocio. La fórmula es simple: Siempre piensan para gobernar Celaya en gallos con la vida muy resuelta ¿Y pues aquellos como porqué peregrina razón tendrían qué meterse a dirigir esta tierra dejada del dedo de Dios para beneficio ajeno? Y con ajeno me refiero a empresarios que no podrían devolver algún favor a alguien cuya familia, por ejemplo, tiene barcos peteroleros. En fin, ahí siguen, en la rueda del hamster.

40 y 20

Entre estos dos jugadores le están dejando la pista libre al tercero, nuevo-novísimo-novato bando: la izquierda.

Esta idea, depende del lector, inspira terror, emoción, incertidumbre, pero a pocos les puede ser indiferente.

Morena no es más un partido pequeño y sus luchas intestinas están adquiriendo tamaños cuyas consencuencias, por falta de experiencia, parece que sus actores no alcanzan a medir.

Una rabieta entre Fidelina Bautista, la otrora “regidora 13” y una colaboradora suya resultó en una asamblea reventada hace un par de semanas.

Dicha asamblea era para elegir a parte de sus órganos internos y el oso no sólo puso los periodicazos al día siguiente, sino que -el horno nacional de este partido no está para bollos- abrió la puerta para que dicho proceso sea dado por visto y con este varios otros a futuro, de tal forma que la selección de candidaturas de 2021 sea determinada sin la participación de los morenos locales, por lo que Celaya podría dar otra vez “el shifieldazo” con cualquier inventado(a) desde su órgano estatal. ¿Y todo porqué? Por dos señoras a las que se les hizo fácil alzarse la voz y arengar como si fuera 2006 y que al final podrían también quedarse como el cánido de las dos tortas.

Las consecuencias del equipo de cascajo que logró conjurar Alma Alcaraz en la ciudad puntera en inseguridad en este país. Simplemente muy, muy lejos de la altura necesaria.

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